La artista argentina se encontraba internada por un cuadro de insuficiencia renal; con dos discos editados, era una de las voces más llamativas de la nueva generación

En la mañana de este miércoles murió la cantautora Karina Vismara, luego de un mes de internación en un sanatorio porteño. La artista, de 31 años, sufría una insuficiencia renal, cuadro agravado por el cáncer que padecía, y que le fuera diagnosticado a principios de este año.

De voz profunda, atrayente, a veces enigmática, se había ganado un lugar en la escena del folk local. Y si bien sus canciones llevaron diferentes vestidos, encontraban su síntesis en el sonido de su guitarra acústica y su garganta. Karina había nacido en la Provincia de Buenos Aires, en 1990. Con apenas 19 años viajó a Europa para formarse como música en The Liverpool Institute for Performing Arts (LIPA), que hace más de un cuarto de siglo fundaron Paul McCartney y Mark Featherstone-Witty.

Su regreso a la argentina fue unos años después. Volvió con canciones bajo el brazo y en 2015 publicó su primer disco, que llamó Casa del viento. Fueron diez tracks en los que alternaba temas en inglés y en castellano. Más allá del idioma, todos compartían una misma sintonía que abrevaba tanto del folk norteamericano como del inglés. Seguramente se podría trazar una ruta hacia atrás que la llevarían a Nick Drake, ya en sus orígenes, con el Five Leaves Left de 1969.

Vismara apostó a su camino en solitario, con las novedades de sus discos y con los shows íntimos que daba. También fue telonera de Los Alamos y de Iron & Wine. Y se sumó a proyectos como el del australiano Stu Larsen, cuando visitó la Argentina, en tiempos prepandémicos.

Su segundo disco se llamó Selva. En esa producción de nueve canciones optó por las letras en castellano y una instrumentación más de banda, en comparación con el tono despojado con el que cuatro años atrás había debutado en los estudios de grabación. En ese álbum aparecen otros matices. Desde el animado “Montaña”, que abre el disco, hasta la historia de la “india” Nerea (con la estética de la banda de sonido del western como telón de fondo).

Desde entonces, sus lanzamientos fueron singles. “Sola por la ciudad”, apareció en 2020 y resultó de una colaboración con Poncho (una excepción dentro de su universo folk, ya que la propuesta de Poncho era, obviamente, electrónica). Al año siguiente lanzó una versión en vivo de “No se deja conquistar”, tema que había estrenado en Selva. “La música siempre estuvo presente en mi vida -decía en una de las Rumble Sessions donde grabó su último tema publicado-. Arranqué cuando tenía 9 años a tocar con un tecladito. Y mi viejo tocaba la guitarra y cantaba. Tenía su banda. Así que no recuerdo mi vida sin música”.

Con el paso de las horas comenzaron a aparecer algunas manifestaciones en redes sociales por su partida. “Con dolor despedimos a la joven artista Karina Vismara, referente de la escena indie folk argentina. Acompañamos a sus seres queridos en este difícil momento”, se pudo leer desde la cuenta oficial de Twitter del Ministerio de Cultura de la Nación.

Por su parte, el músico Leo García, escribió: “Karina Vismara. Joven talentosa. Acompaño en el sentimiento a su familia. Tuve el honor de cantar junto a ella una canción #QEPD”.

Fuente: LA NACION

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